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Redueña: historia, naturaleza y patrimonio
Redueña es un pequeño municipio de la Comunidad de Madrid, situado en la Sierra Norte, en el Valle Medio del Jarama y cerca de localidades como Torrelaguna y Torremocha de Jarama. Su entorno está formado principalmente por campiñas y paisajes naturales que caracterizan esta zona de transición entre la sierra y las vegas del Jarama.
El territorio de Redueña ha estado habitado desde tiempos muy antiguos. En sus alrededores se han encontrado restos arqueológicos que muestran presencia humana desde el Paleolítico Inferior, así como yacimientos de la Edad del Hierro en lugares como el arroyo de Santa Lucía. Durante la época romana el municipio formó parte del territorio dependiente del núcleo romano de Uceda, y se han hallado fragmentos cerámicos y restos relacionados con antiguas vías de comunicación.
En la Edad Media, Redueña quedó integrada en la Marca Media de Al‑Ándalus, una zona estratégica de frontera. Tras la conquista cristiana de Toledo por Alfonso VI de Castilla y León en 1085, el territorio pasó a formar parte de los dominios cristianos y, con el tiempo, Redueña obtuvo el título de villa en 1575 dentro de la Corona de Castilla.
A lo largo de los siglos, la agricultura, la ganadería y la explotación de la conocida piedra caliza de Redueña han sido actividades fundamentales para el municipio. Esta piedra fue utilizada en importantes construcciones de Madrid, como las fuentes de Cibeles o Apolo y en diversos edificios históricos.
Hoy en día, Redueña conserva un interesante patrimonio cultural y natural. Destacan la iglesia de San Pedro Advíncula, el tradicional Potro de Herrar y varios elementos históricos repartidos por el municipio. Además, su entorno natural ofrece rutas y espacios para disfrutar de la naturaleza, como la Dehesa Boyal o la “Senda para todos”, un recorrido accesible que permite conocer el paisaje y el medio rural de la zona.
Las tradiciones siguen muy vivas en el municipio, especialmente durante celebraciones como la fiesta de Santa Lucía, patrona del pueblo, el 13 de diciembre, o la del Cristo de la Luz, el 14 de septiembre.





















